jueves, 12 de enero de 2012

PAJARO NEJBET

        Yo también tengo mi pájaro de negrura, mi Nejbet que me araña con sus garras y eso que aún mi Ba no ha viajado a la Duat. Un Faraón pareció maldecirme o un sacerdote mal pagado. No sé, y no saber me conduce al vacío, con ritmos de egos a los que les falta la vida.Tal vez todo esto no sea más que un baile de muertos.
      Pero...conviene dar otra luz, otra luz distinta, como la de un otoño, en una ciudad cualquiera, donde las hojas de los arboles vuelan libres y se posan donde les da la gana. Cambian de color, y lo aceptan, envejecen naturalmente, sin artificios, y su Ba se mezcla con otros dando lugar a otras naturalezas. 




YOLANDA ROMÁN

5 comentarios:

  1. Es muy bonito lo que escribes, sigue así,

    besos 

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  2. Me ha parecido estupendo. Me lo pasé y realmente encierra una gran enseñanza; poder liberarnos de nuestros demonios, de las cosas intrínsecas que conforman nuestro interior para buscar otro camino. En las formas excelente, y muy bien traída la referencia histórica.

    Gracias Yolanda me ha gustado mucho.

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    1. No he tenido notificación de este comentario, Francisco. Gracias a ti por pasar por aquí y me alegra mucho que te guste.
      Un abrazo.

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  3. Al parecer se trata de una Diosa protectora...
    Interesante microrelato advirtiendo que en el paso de la vida existen diversas formas de obrar..
    Un abrazo

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