jueves, 6 de junio de 2013

SOBRE FANTASMAS


 

 

Los de las sábanas blancas, esos, ya no dan miedo, pues han ido  acumulando polvo y suciedad hasta perder la destreza para asustar y con el tiempo se han retirado a la papelera de reciclaje, o  al punto limpio. Ecológicos ellos.

Hay un fantasma curioso que en las noches de vigilia, sin que nadie le vea, habla en los oídos de los que buscan una nueva relación amorosa que los saque de su apatía o soledad, susurrando:

-No puedes depender de otra persona para ser feliz, ninguna relación te dará la paz y la armonía que tú no hayas creado en tu interior.-

Por supuesto a éste, nadie le hace caso. Y el anhelante de afecto continúa su periplo en busca de la pareja ideal, mejor dicho idealizada, a la que jamás encontrará, pues es como el humo, a penas se ve y se siente, así desaparece. Pero cada uno es libre de perseguir su Santo Grial.

 

Luego tenemos el fantasma de la belleza. Éste imagínense, se persigue y se persigue porque va dejando rastros. Aparece y desaparece dejando un ansia en el alma del que lo percibe que no le deja descansar. Y le arrastra con sus dulces cadenas hacia la hipotética perfección (Otra cosa que tampoco existe) Borges, en sus años mozos,  proponía que la perfección es congelación. Debió conseguirlo y pasó mucho frío. Me gustaría congelarme en un momento éxtasis contemplativo.  Allá Borges y sus conclusiones. ¡Pero qué utopía la perfección! Maldita palabra.

Los del miedo  ilógico, esos sí que son malos con solemnidad. Esos que antes de que intentes dar el  paso ya te están minando el camino para que no avances. Y no es que te congeles, es que te autodestruyes que es peor. El de la avaricia, tan presente en las noches mercantiles, el de la depresión, canalla que hace creer que todo es oscuro, etc.

En la actualidad somos cada vez más fantasmas. Nos comunicamos y no vemos con quién. Alguna respuesta se esconde para el lector, que como sombra que piensa, imagina aquello que desearía tener. A mi posible  fantasma lector o lectora, le propongo conversación, es lo que puedo ofrecer,de la manera más absurda e ilógica que se conozca. Porque ya todo está tan manido. 
No aspiro a tener nada más que lo que tengo, un poquito de talento para decir incongruencias que hagan reír, o cavilar, quién sabe. Pienso como Perseo en Furia de Titanes, cuando dice: tengo todo lo que necesito. Yo tengo una  familia feliz, chist… (No hay que decirlo muy alto porque los dioses se ponen celosos y te mandan su mala leche en forma de meteorito)  y el persistente trabajo de seguir conociéndome a mí misma.

Un buen fantasma señalaría el aforismo que está inscripto en el pronaos del templo de Apolo  en la isla griega de  Delos:

“Conócete a ti mismo”

 

Antonio Muñoz Molina, ganador reciente del premio Príncipe de Asturias, en una entrevista en televisión nos dice:

Somos animales narrativos, de modo que de una forma u otra nos contaremos historias.

No nos dio información clave sobre los fantasmas del escritor, se ve que los clásicos han dejado de perseguirle, ahora, le seguirá otro ejército de fantasmas que él nunca llegará a conocer.
 
                                   YOLANDA
 
 
 
 

1 comentario:

  1. Esta muy bien, tendras éxito te lo aseguro ;) ciaoooo sister moon!

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