miércoles, 5 de octubre de 2016

UNA MARIPOSA EN TU MANO


No voy a poder robar más horas  a la noche

aquellas que robaba de mi ser, para ti, sólo para ti, mi querida madre.

Mientras agonizas se derrumban nuestros castillos de arena

nuestros enfados, nuestros sufrimientos y aquella sonrisa, tu sonrisa

que abría puertas y corazones.

Ya no puedes pedirme que te pinte los labios.

 

Hoy o todo lo más mañana, te habré perdido para siempre.

Te he rezado tus oraciones,

He pedido al Jesús en el que tú crees

que te rescate y no ter haga sufrir más.

 

Mientras agonizas

ya no me quedan lágrimas

debí perderlas todas

esta mañana y por el camino que recorrimos juntas.

 

Tanto lloré por ti mamá…

 

Al menos te dije muchas veces lo que te quería y te quiero.

Y te he besado tanto y abrazado con amor

Y fue todo tan bonito…

Ahora que ya no puedes ni respirar,

que mis palabras no llegan a tus oídos

ahora

ya nada importa.

 

Te he querido y te quiero tanto

que aquí estoy, sola contigo, mientras agonizas irremediablemente.

 

 Preparas tu viaje

extiendes tus alas y sé que te vas,

que te vas a ir y ya no volverás.

Pero estás tan dentro y te quiero tanto

que cuando por fin todo acabe,

es probable que me derrumbe otra vez

y de esta tendré que levantarme

y ya no seré yo

seré una mariposa que volará cuando tú abras la mano.

 

Y te he querido y te quiero tanto

que no me canso de haberte acompañado

de haberte sufrido

de luchar por tu felicidad merecida después de tanto impedimento.

 

Ahora que ya te has ido,

sé que estás bien.

Tú lo dijiste antes de cerrar los ojos:

-Me voy  a mi casa.

 

3 comentarios:

  1. Yolanda... Vale, no puedo decir nada porque se me amontona. Un abrazo muy fuerte.

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  2. No te preocupes,Carmen, lo entiendo.
    Un abrazo fuerte y muchas gracias.

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  3. No te preocupes,Carmen, lo entiendo.
    Un abrazo fuerte y muchas gracias.

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