domingo, 18 de diciembre de 2016

TÚ Y YO


















Al despuntar el día
la luz me cubre el rostro,
                                                despierto…

El calor de tu cuerpo me llega como un bálsamo.


Ya metidos en rutinas, tú
                                              allá, metido entre telas
y yo…urdiendo un poema.
                                                 Pienso en ti.


El pánico me estruja la garganta:
Moriría si te perdiera.
Tú,  candor de mi alma
deseo prendido
me turban tus caricias, tus fuertes manos, tu abrazo encendido y…
                                                                                                                        las risas,
al llegar la tarde, todo son risas.
Rompes las frases con tijeras  de niño.
Extraes con sutileza la melancolía de mis dominios.
Sabes mucho de mí y yo de ti.

Si tú caes yo te recojo.
Si tropezamos nos sostenemos.
Si me precipito a lo inseguro
tú, mi amor, paras con tu luz el incesante giro.
Te quiero como eres, lo que ves y lo que sientes.
El brillo opalino de tu mirada,
con señales que sólo ambos entendemos.

Amado mío,
me gusta que la tarde de nuestra vida  pase lenta.
Así, cogidos siempre de la mano
dirigiendo las armonías en nuestra casa,
alargando los tiempos, disfrutando los pasos.

Pero temo la noche,
temo las sacudidas infernales del Universo.
Temo los insomnios perversos,
me temo a mi misma,
a veces, te temo.

Para esa futura noche de voraces sombras,
 donde nosotros, ya indefensos,  sigamos palpitando,
te escribo, mi amor, este poema.
Así,  nunca olvidaremos que…

                                                             tú y yo fuimos uno .

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