lunes, 26 de diciembre de 2011

NO QUISO ESCUCHARME



              


    Apenas casi respiro…

    En mis cuitas yo pensaba
    cuando un vate acercose
    al lado de mi ventana.                                  
      


     Dejose llevar dolido
     por la pena que le ataba.                            
     Sus lamentos me decían
     que gozase en ser su amada.



    Mas no quiso escucharme
    empeñado en tal locura,
    pedile que me dejase
    relatar  la mí postura:

    “Sólo soy un ser humilde
    del Dios que me ha creado.
    Mis palabras no redimen,
     al corazón van llegando.


    Soy acento en el verso
    el eco del ser humano.
    Soy un frágil instrumento
    manejado por su mano.



    Terrible, tristona, feliz,
    Fidelidad me nombraron.
    Mi  voz es sólo un matiz
    que de mañana proclamo”.

   Cabizbajo se marchaba
   al oír estos mensajes
   “¿Qué hacer por ti  pudiera
   sin que ello me matase?

   ¿Tal vez os pedí la vida
   cuando apenas me mirasteis ?
   Vuestro dolor me lastima
   doble  pena me dejasteis.”




   Después de tanto mirarlo
   y escuchada su porfía
    aplaudile su coraje
   mas no lo que proponía.

   A su casa suspirando
   se volvió sin alegría.
   Ya el cielo clareaba
   ya el alma me dolía.

                                                             YOLANDA ROMÁN