sábado, 16 de marzo de 2013

UN BOCADO DE BELLEZA

El violinista interpreta a Vivaldi
en el cruce de estaciones de metro
"Nuevos Misterios", nombre, que parece proclamar
entre tanto pasillo.

Sin querer, los pasos se armonizan,
las notas revolotean en el aire caliente.

Le observo durante los segundos 
 que pasan, a medida que me acerca el oído a su rincón.

El músico mira sin ver.

La gente pasa, hacia arriba, hacia abajo
a derecha, a izquierda.

El arco rasga lo mejor de la primavera
y se tensa un pensamiento en el aire:
¿No sentís que se os muere el alma
por un bocado de belleza?